HATIBIONICO
HATIBiONICO
( Al fin del día quedan de cama...güey)
Odaquinada envasada en hechos reales
Por Gus Ange
Camagüey
Camague...yana
Ya nada... puede salir mal
Canto a orillas del Hatibonico
Multiciclos a pedal
Pantorrillas chofer biónico
Bendición camaguayana
yana da como antes
Local y visitantes
la empatía antillana
A egoísmos y tretas
se los escupe
A heroismos y poetas
se los esculpe
Al mayor Libertador
A Don Ignacio y Nicolás
Vanguardia y honor
La Guerra y la Paz
En Plaza del Carmen
Agotado, sediento, refunfuñando porque el aguatero bien parecido... a Ibrahim Ferrer hizo oídos sordos a mi pedido de un vaso de agua... que nos ha de ofrecer déjala correr... Al costado de la calle adoquinada hay una silla...ya que no pude tomar agua, tomé asiento con vecinas chismosas que se llamaron a silencio, indudablemente me estaban criticando mientras tanto en otro banco un supuesto lector sospechosamente pasaba las horas y no pasaba las hojas...no daba vuelta la página..Principal..en el día de hoy el ballet del Bolshói.
En el diario no hablaban de mí ni de ti Baglietto ni de Argentina...tinajones merodeaban...me rodeaban...me re odiaban?
Mientras los enamorados
no sé si por moralina
no se mostraban apasionados
fríos como marmolina
Camaguayano...
Ya no...ya no más
Ya no más estribo
Trovador o bailongo
Camaguayano
Ya no...ya no más
Ya no más escribo
Songoro cosongo
Por las Avenidas de la Libertad, de los Trabajadores
Por la Carretera conducía
Pa' lante
Pa'lante
Super pedaleante
Maratónico
A D10S semejante
Maradónico
a todo lo que da
Los pies ni se le veía
Agarrense los cinturones
De tanto carretear
Levanta vuelo a Santa Lucia
Y ya estaba cantado
Y no me da orgullo
Por esquivar el mangrullo
Cai en el perogrullo
Y ya estaba cantado
Ya todo inducia
Inexorable me conducía
A la pulsera del Santa Lucia
Y ya estaba cantado
Al paso relucía
Son son sonreía
hasta la encía
La pulposa de Santa Lucia
Y ya estaba cantado
Cómo confundía
La noche con el día
Celeste teñida
Y rubia la pupila
La pupila de Santa Lucia
Y ya estaba cantado
Y mi lata batía
Si al lector abatía
Culpa era de Santa Lucia
Comentarios
Publicar un comentario